LAS LATAS VS NAIF, EL DERBI DE RETIRO

Son las siete y media de la tarde. Comienza a anochecer. El campo de fútbol de Las Adelfas está lleno de chicos y chicas entrenando. Al fondo, se ve algo diferente. En una de las porterías encontramos una pancarta colgada con la ya famosa furgoneta de Asociación Garaje y con el escudo de Las Latas F.C., nuestro equipo, en ella.

Comienzan a llegar los primeros jugadores y jugadoras. Miran tímidamente a los miembros del equipo contrario: NAIF. Aunque nuestros contrincantes nos superan en número, eso sólo hace que nuestro equipo se esfuerce mucho más para hacer del partido un espectáculo del que todas disfrutemos.

Así que, sin mucha demora, empiezan el calentamiento por la banda y la elección de campo. A los pocos minutos el árbitro da comienzo al partido.

Jugadores y jugadoras de azul y de morado corren por el terreno de juego. El partido es muy intenso, pero también sentimos toda la energía de la grada. Tambores y trompetas animan a los jugadores y jugadoras de Las Latas. El himno de nuestro equipo ya está claro y suena por el megáfono: Aquí estamos en Las Latas, en distrito de Retiro, bienvenidos a mi barrio, queremos jugar contigo. Y es que, a la vista está, jugar y pasárnoslo bien se nos da de maravilla.

El partido se desarrolla con vertiginosa velocidad. Cambios de ritmo, aperturas de espacio y pases en profundidad van calentando a la grada. Estamos disfrutando de un partido donde abundan las ocasiones y sobre todo el fair play. El árbitro no duda en parar el partido cuando es necesario para corregir la técnica o para relajar tensiones y fomentar el respeto, el buen trato y la amistad entre jugadores y jugadoras.

Suena el silbato, el partido ya ha terminado. Sudorosas caras de satisfacción aparecen en las fotos. De vuelta a Las Latas se comentan las mejores jugadas del partido. Es muy bonito ver cómo pequeñas y mayores trabajan en equipo y más cuando el resultado es una dulce victoria de la que ya se está hablando en redes sociales. También se están comentando y compartiendo las mejores fotos del encuentro y de la grada, tanto o más que las mejores jugadas. ¡En Las Latas siempre tenemos ganas de lucirnos y enseñar lo bien que nos lo pasamos en el barrio!

LATAS CONTRA DRAGONES: LAS LATAS F.C. RECIBE EN ADELFAS A DRAGONES DE LAVAPIÉS

Es lunes y hace una semana que participamos en el torneo por categorías de fútbol sala de Lanzamos Pacífico, con bonito resultado. Es un día perfecto para mantener el nivel competitivo que llevamos tiempo perfeccionando. Esta vez nos acompañarán Dragones de Lavapiés, una iniciativa deportiva vecinal del barrio de Lavapiés que entiende el fútbol como una oportunidad para la construcción de comunidad. Nuestro rival, que viste de amarillo, luce un amplio banquillo y un cuerpo técnico muy dedicado. Su fama les precede y entenderemos el porqué en cuanto empiece el encuentro, va a ser un partido disputado y emocionante a partes iguales. Una vez llegan Dragones de Lavapiés al campo de Las Latas, en el Polideportivo Adelfas, no tardamos en ponernos al día, no en vano nos conocemos de diferentes espacios y somos todos amigos, amigas y gente conocida.

El ambiente distendido dura hasta que ambos equipos se dirigen a ocupar sus diferentes posiciones en el campo. Nuestro capitán, entonces, se dirige voluntariosamente hacia el otro equipo con una clara intención hospitalaria. Les ofrece balones para que puedan calentar realizar un calentamiento como si estuvieran en casa. También les indica dónde están los vestuarios y cuál es el grifo del agua más fresquita que hay en las instalaciones. Dragones de Lavapiés aceptan encantados todo lo que les ofrecemos. El ambiente de deportividad y de jornada recreativa está garantizado. Las familias ya están situadas en los bancos exteriores del campo, donde la sombra los cobija amablemente de un sol de justicia. Las pancartas están listas, las familias en pie muy atentas y la canción de Las Latas está sonando por primera vez en un evento comunitario. Todo ello acompañado por la gran presencia que aporta la enorme lona del escudo de Las Latas F.C.

El silbato da comienzo al partido con un pitido que retumba en los edificios colindantes. En el primer minuto, Las Latas F.C. deja obsoleto el empate a cero con el primer gol del encuentro. La ventaja inicial nos da algo de confianza y un leve margen para respirar algo más tranquilos, más aún cuando a los pocos minutos volvemos a materializar otra ocasión de gol. El inicio de la primera parte tiene un equipo que claramente está dominando el juego, pero acabará pronto. Dragones de Lavapiés no tarda en comenzar a imponerse con un estilo de juego ofensivo y que pretende aprovechar la más mínima oportunidad que consigan crear en campo contrario. Así es como comienzan a llegar los goles de Dragones al marcador. Se siguen sucediendo ocasiones a partes iguales. Las Latas pierde el liderazgo en el marcador para pasar a compartir un empate. Se van sucediendo los goles dando ventajas momentáneas a alguno de los equipos hasta que llegamos al descanso de la primera parte.

Al comenzar la segunda parte, Dragones de Lavapiés consigue una clara ventaja. Primero por un gol, después intenta amedrentarnos con varias ocasiones y consiguen otro gol más. No en vano acaban imponiéndose con un tercer gol de ventaja. El marcador ha pasado de un empate a cuatro goles a un cuatro a siete algo doloroso. Estamos ante una oportunidad para reforzar el trabajo en equipo y reconvertir la frustración en acción. El equipo no pierde el ritmo y enfría la cabeza. El plan está claro, hay que mantener un juego de toque por la banda derecha y mantenernos en las posiciones de cada uno. Es así como, poco a poco, comenzamos a tener ocasiones. No entran, pero es cuestión de tiempo. ¡El gol llega! Queda todavía un duro camino hacia la remontada, así que el capitán recoge la pelota y la vuelve a situar en el centro del campo, no hay tiempo para celebrar. Acaba llegando otro gol, estamos a tan sólo un gol del empate y quedan menos de noventa segundos de partido. El tiempo se va agotando fugazmente mientras parece que el juego avanza a cámara lenta. Dragones de Lavapiés recupera un balón, se dirige hacia nuestra portería y chutan fuera. Entonces Javier coloca el balón para hacer un saque largo a la otra portería. El equipo completo sube al ataque, quedan pocos segundos.

El saque largo atraviesa casi la totalidad del campo con un vuelo raso y poco parabólico. El primer bote se produce en una parte crítica del área contraria propiciando que el balón coja una altura y velocidad que lo dirigen peligrosamente cerca de la escuadra. El portero, que estaba algo adelantado y sin prever un saque de estas características, salta con todo su ímpetu para despejar el balón. La máxima extensión del salto no es suficiente para imprimir al esférico la fuerza necesaria para cambiar su inercia hacia una dirección fuera del arco. El balón acaba subiendo, pero no lo suficiente como para llegar a golpear el larguero de lleno y acaba entrando en la portería por toda la escuadra ante la atónita mirada de decenas de jugadores, los equipos técnicos y las familias. ¡GOL! Empate sufrido y caras que sonríen después de haber olvidado el individualismo y haber compartido en equipo el sacrificio, la generosidad y la empatía. La tarde nos ha dejado un momento precioso de deporte en comunidad y la suerte de poder compartirlo con un equipo tan bueno en lo humano y en lo deportivo, como lo ha sido Dragones de Lavapiés y con la vecindad del barrio de Las Latas, ¡gracias compis, la vuelta en Lavapiés!

FÚTBOL BASE EN ESTADO PURO: LAS LATAS FC SE ENFRENTA A NAIF EN ADELFAS

En Las Latas FC, durante meses nos hemos dedicado a generar equipo y profundizar en las amistades. A conocer a nuevas personas y a convivir en un entorno deportivo. En definitiva, hemos hecho muchas cosas y, por supuesto, un de ellas ha sido mejorar nuestro fútbol. Esta vez, os quiero contar cómo vivimos el primer partido que jugamos como locales en Las Latas, en el Polideportivo Adelfas, teniendo como equipo invitado al de nuestros compis de Distrito Retiro de Fundación NAIF.

Sol, una agradable temperatura mediterránea y una brisa tibia que se desliza sobre el césped. En cualquier otra situación, todo ello podría ser la configuración ideal antes de una cita deportiva de esta importancia, pero lo que de verdad llenó el campo de una intensa alegría fueron las familias que vinieron cargadas con pancartas, trompetas y sus mejores sonrisas. ¡No recuerdo el campo con la banda tan abarrotada de gente! Se hace el silencio, nuestro capitán da las últimas indicaciones en voz baja a los y las jugadoras que ya ocupan sus posiciones en el campo. Otros sacuden sus piernas y estiran el cuello. Trotan un poco en el sitio mirando a ninguna parte en particular. Se respira concentración.

Por fin, comienza el partido y lo hace con mucha intensidad. En el fragor del juego y su velocidad el equipo mantiene su esquema. Se van sucediendo algunas ocasiones de gol por parte de los dos equipos que hacen temblar a la banda. Pancartas por los aires, aplausos y gritos de ánimo no descansan desde el inicio del encuentro. Es justo entonces cuando un balón que recibe nuestra jugadora en un despeje es jugado por la banda. Nuestro capitán lo recibe y rápidamente lo juega hacia el centro. Otro compañero lo recibe y dribla a un contrario, a dos contrarios y entre trastabilleos consigue dar un pase adelantado a la banda. Recepción y otro pase muy certero dentro del área permiten que otro compañero chute el balón hacia el palo largo de una portería muy bien defendida. Este balón consigue ágilmente sobrepasar a los defensas que en un intento valiente se lanzan con sus extremidades reglamentarias para intentar, infructuosamente, repeler el tiro. Ni siquiera el portero en su estirada consiguió atajar un balón que se dirigió con exactitud milimétrica al poste lejano del arco. No os lo he contado, pero, mientras el balón se dirigía magistralmente hacia el gol no se oía un alma en el campo. Silencio absoluto en los breves instantes que necesitó la pelota para tocar la red y enredarse en ella. ¡Es entonces cuando toda la banda salta de repente! ¡Gritos! ¡Saltos! ¡Abrazos!

 

El partido continúa, se van sucediendo jugadas, goles y calidad por parte de los dos equipos hasta que el árbitro decide concluir el partido cuando el tiempo llega a su final y el marcador iba empate a 5. Los y las jugadoras se acercan al centro del campo, se saludan y comentan algunas jugadas. Cuando nos giramos hacia la banda nos encontramos a todas las familias que han venido a disfrutar de una tarde de deportividad, primavera y alegría. Nos miramos y nos aplaudimos. Así cerramos la tarde: jugadoras y jugadores van abandonando el campo en compañía de vecinos, vecinas y familias. Las familias se van sonriendo y comentando animadamente la jornada mientras un sol tibio y rojo continúa arropándoles las espaldas durante los últimos momentos de su propia puesta de sol en Las Latas.