FÚTBOL BASE EN ESTADO PURO: LAS LATAS FC SE ENFRENTA A NAIF EN ADELFAS

En Las Latas FC, durante meses nos hemos dedicado a generar equipo y profundizar en las amistades. A conocer a nuevas personas y a convivir en un entorno deportivo. En definitiva, hemos hecho muchas cosas y, por supuesto, un de ellas ha sido mejorar nuestro fútbol. Esta vez, os quiero contar cómo vivimos el primer partido que jugamos como locales en Las Latas, en el Polideportivo Adelfas, teniendo como equipo invitado al de nuestros compis de Distrito Retiro de Fundación NAIF.

Sol, una agradable temperatura mediterránea y una brisa tibia que se desliza sobre el césped. En cualquier otra situación, todo ello podría ser la configuración ideal antes de una cita deportiva de esta importancia, pero lo que de verdad llenó el campo de una intensa alegría fueron las familias que vinieron cargadas con pancartas, trompetas y sus mejores sonrisas. ¡No recuerdo el campo con la banda tan abarrotada de gente! Se hace el silencio, nuestro capitán da las últimas indicaciones en voz baja a los y las jugadoras que ya ocupan sus posiciones en el campo. Otros sacuden sus piernas y estiran el cuello. Trotan un poco en el sitio mirando a ninguna parte en particular. Se respira concentración.

Por fin, comienza el partido y lo hace con mucha intensidad. En el fragor del juego y su velocidad el equipo mantiene su esquema. Se van sucediendo algunas ocasiones de gol por parte de los dos equipos que hacen temblar a la banda. Pancartas por los aires, aplausos y gritos de ánimo no descansan desde el inicio del encuentro. Es justo entonces cuando un balón que recibe nuestra jugadora en un despeje es jugado por la banda. Nuestro capitán lo recibe y rápidamente lo juega hacia el centro. Otro compañero lo recibe y dribla a un contrario, a dos contrarios y entre trastabilleos consigue dar un pase adelantado a la banda. Recepción y otro pase muy certero dentro del área permiten que otro compañero chute el balón hacia el palo largo de una portería muy bien defendida. Este balón consigue ágilmente sobrepasar a los defensas que en un intento valiente se lanzan con sus extremidades reglamentarias para intentar, infructuosamente, repeler el tiro. Ni siquiera el portero en su estirada consiguió atajar un balón que se dirigió con exactitud milimétrica al poste lejano del arco. No os lo he contado, pero, mientras el balón se dirigía magistralmente hacia el gol no se oía un alma en el campo. Silencio absoluto en los breves instantes que necesitó la pelota para tocar la red y enredarse en ella. ¡Es entonces cuando toda la banda salta de repente! ¡Gritos! ¡Saltos! ¡Abrazos!

 

El partido continúa, se van sucediendo jugadas, goles y calidad por parte de los dos equipos hasta que el árbitro decide concluir el partido cuando el tiempo llega a su final y el marcador iba empate a 5. Los y las jugadoras se acercan al centro del campo, se saludan y comentan algunas jugadas. Cuando nos giramos hacia la banda nos encontramos a todas las familias que han venido a disfrutar de una tarde de deportividad, primavera y alegría. Nos miramos y nos aplaudimos. Así cerramos la tarde: jugadoras y jugadores van abandonando el campo en compañía de vecinos, vecinas y familias. Las familias se van sonriendo y comentando animadamente la jornada mientras un sol tibio y rojo continúa arropándoles las espaldas durante los últimos momentos de su propia puesta de sol en Las Latas.